Lapatilla agosto 15 2026, 10:20 amPosteado en: Destacados, Diáspora, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn El padre Nelson Giraldo Mejía ora por las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 frente a los escombros del edificio Santiago Londoño, con una réplica de la Virgen de Nuestra Señora de la Pobreza, en Pereira (Colombia). EFE/ Carlos Ortega El sismo de magnitud 7,4 en Colombia golpeó de cerca a varias familias venezolanas del estado Sucre que viven hoy entre la dolorosa incertidumbre de no tener noticias sobre sus seres queridos desaparecidos en el país vecino y la búsqueda de ayuda para repatriar los cuerpos de quienes no sobrevivieron. Los familiares en esta entidad costera venezolana, ubicada en el extremo opuesto de la frontera con Colombia, están apelando a las redes sociales y la solidaridad comunitaria para poder acceder a información, pues la falta de contactos locales y la imposibilidad de comunicarse con las autoridades los ha dejado sin alternativas para resolver aspectos relacionados con la repatriación de cuerpos y los elevados costos que implica. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos En Arapo, un poblado pesquero y turístico distante a 56 kilómetros de Cumaná, la tragedia del terremoto en Colombia mutó rápidamente en una batalla económica contra el tiempo. Oriannis Rodríguez vivió la angustia de perder a su prima Petra María Gómez, una dirigente comunitaria que había emigrado a la ciudad de Cartagena siete años atrás con sus dos hijas y dos nietos. “El día anterior al terremoto la habían dado de alta tras una operación.
Fuente: La Patilla — Ver nota original