Un equipo de paleontólogos ha desenterrado en la provincia de Fujian, al sureste de China, el fósil de un ave que habitó nuestro planeta hace aproximadamente 150 millones de años, durante el período Jurásico. Este hallazgo, publicado en la revista Nature, presenta a Baminornis zhenghensis, una especie que aporta información crucial sobre la evolución temprana de las aves.
Características Anatómicas de Baminornis zhenghensis
Baminornis zhenghensis, de tamaño similar a una codorniz y con una longitud de unos 15 centímetros, muestra rasgos anatómicos sorprendentemente avanzados para su época. A diferencia del Archaeopteryx, considerado hasta ahora una de las primeras aves y que poseía una cola larga similar a la de los dinosaurios, Baminornis presenta una cola corta terminada en un pigóstilo. Este hueso fusionado es característico de las aves modernas y facilita un vuelo más eficiente al desplazar el centro de masa del cuerpo hacia las alas.
Además, el esqueleto de Baminornis revela una combinación de características primitivas y modernas. Mientras que sus manos presentan similitudes con las de los dinosaurios, sus estructuras pectorales y pélvicas se asemejan más a las de las aves actuales. Esta mezcla de rasgos es un ejemplo de “evolución en mosaico”, donde diferentes partes del organismo evolucionan a distintas velocidades y de manera independiente.
Implicaciones en la Evolución de las Aves
El descubrimiento de Baminornis zhenghensis sugiere que las aves ya estaban diversificadas y distribuidas globalmente durante el Jurásico. La coexistencia de Baminornis en China y Archaeopteryx en Alemania, ambos con anatomías distintas, indica que la evolución aviar había comenzado millones de años antes de lo que se pensaba. Los investigadores estiman que las primeras aves surgieron entre hace 172 y 164 millones de años, adelantando significativamente la línea temporal previamente aceptada.
Este hallazgo también desafía la noción de que las primeras aves tenían capacidades de vuelo limitadas. La presencia de un pigóstilo en Baminornis sugiere que ya poseían adaptaciones para un vuelo más sofisticado y potente, similar al de las aves modernas.
Contexto Paleontológico y Futuras Investigaciones
El fósil de Baminornis fue descubierto en 2023 durante trabajos de campo en el condado de Zhenghe, provincia de Fujian. Este espécimen se encontró junto a otros fósiles, incluyendo el dinosaurio terópodo Fujianvenator y diversas especies de reptiles semiacuáticos, tortugas y peces, lo que sugiere un ecosistema rico y diverso en esa región durante el Jurásico.
Aunque el cráneo de Baminornis no se ha conservado, lo que limita la comprensión de su dieta y comportamiento, su anatomía postcraneal ofrece valiosa información sobre la evolución temprana de las aves. Los científicos planean continuar explorando la región en busca de más fósiles que puedan arrojar luz sobre las transiciones evolutivas entre dinosaurios y aves.
Repercusiones en la Comunidad Científica
El descubrimiento de Baminornis zhenghensis ha generado un considerable interés en la comunidad científica. Expertos como el paleontólogo Steve Brusatte de la Universidad de Edimburgo destacan que este hallazgo indica una diversidad de aves en el Jurásico, coexistiendo con dinosaurios icónicos como Allosaurus, Stegosaurus y Brontosaurus. Este panorama sugiere que las aves tenían una presencia más prominente y diversa en los ecosistemas jurásicos de lo que se había asumido anteriormente.
El hallazgo de Baminornis zhenghensis en China no solo amplía nuestra comprensión de la evolución de las aves, sino que también reconfigura la línea temporal de su aparición y diversificación. Este fósil representa una pieza clave en el rompecabezas de la transición de los dinosaurios a las aves modernas, evidenciando que muchas de las adaptaciones que consideramos características de las aves actuales ya estaban presentes hace 150 millones de años.