Lapatilla agosto 14 2026, 6:18 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Venezuela en la era chavista perdió 98% del sistema de estaciones de monitoreo sísmico: De 300 estaciones, quedan menos de 10, pero solo entre 3 y 5 funcionan en tiempo real. La red occidental que maneja la ULA, consistente en 25 estaciones telemétricas, las cuales monitorean la falla de Boconó, están inoperativas, porque el Gobierno nacional no le da los recursos a la universidad. Funvisis funciona precariamente, el Inameh, ni se diga. Lo que sí funciona muy bien es Sencamer un siniestro organismo de hostigamiento de la empresa privada y de los ciudadanos venezolanos, especializado en crear trámites burocráticos y en sacar plata para beneficio de la cúpula chavista. Venezuela depende del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y no por el protectorado, sino desde mucho antes. De manera que hay que restablecer la red de estaciones sismográficas de Venezuela, a fin de poder tener datos que permitan analizar los terremotos con nuestra propia data y mayor precisión. En ese mismo orden, hay que trazar mapas de las franjas críticas de las fallas, principales y secundarias, y a partir de sus bordes analizar el perímetro de 30 Km que las rodea. Adaptar a Venezuela los criterios ASCE 7-22 (Espectro Sísmico Multiperíodo, de la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles). Esto implica exigir análisis dinámicos, no lineales de historia de tiempo, utilizando acelerogramas de pulso de campo cercano, sin escalar, ni filtrar. El estado actual de las artes, en las ciencias geológicas y estructurales, no puede asegurar una exce
Fuente: La Patilla — Ver nota original