Un informe estima que la inteligencia artificial destruirá más de dos millones de empleos en España: estos son los grupos más afectados
La inteligencia artificial (IA) ya ha venido para quedarse. Las empresas cada vez más se están adaptando a esta nueva realidad, en España se está produciendo una aceleración de forma notable, según el último estudio de ‘Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España: Exposición ocupacional, efectos sobre el empleo y adopción empresarial’, publicado por Funcas este jueves.
Como la Revolución Industrial, iniciada en Reino Unido a finales del siglo XVIII, no fue solo un cambio de máquinas, fue una metamorfosis total de la civilización humana. ¿La inteligencia artificial irá por el mismo camino? El informe de Funcas ha analizado cómo afectará al mercado laboral español entre 2025 y 2035. Según estos datos, la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos, los sectores más afectados serán el área administrativa y técnica.
En 2023, un 12,45% de las empresas (de diez o más empleados) utilizaba la inteligencia artificial, esta cifra se ha incrementado notablemente hasta llegar al 21,1% en los tres primeros meses de 2025. Las compañías tienen que afrontar desafíos cada vez más complejos en un mundo que cambia constantemente. Las que deciden incorporar estas tareas presentan una productividad media que supera el 20%. A esto se suma que los empleos que requieren competencias en esta materia, cuentan con una prima salarial del 56%. El sector TIC (Tecnologías de la información y la Comunicación) lidera la carrera con el 58,7%, seguido por los servicios (25,7%), la industria (17,5%) y la construcción (11,4%). Estos datos sugieren que los efectos serán igualmente heterogéneos siendo los servicios financieros, tecnológicos y profesionales los primeros en enfrentarse a esta nueva realidad con mayor intensidad.
Cuáles son los empleos más afectados por la inteligencia artificial
En España, las ofertas que demandan estas habilidades han crecido un 680% entre 2018 y 2024. Las ocupaciones más afectadas no son las manuales, sino las de «cuello blanco» y alta cualificación destacando los técnicos y profesionales científicos (45% del total destruido), técnicos de apoyo (26%) y empleados contables y administrativos (21%). Hay dos escenarios que se contemplan en esta investigación: la destrucción se reduciría a 700.000 puestos (en el imaginario más optimista) y en más de 3,5 millones siendo más pesimistas.
Actualmente, habría cuatro principales grupos que se verían reducidos:
-
Técnicos y profesionales científicos (906.000 empleos): representan el 45% de toda la destrucción de trabajos estimada. Los autores del estudio justifican estos datos por la alta combinación de su elevada exposición a la IA y la gran cantidad de ocupados en este sector
-
Técnicos y profesionales de apoyo (527.000 empleos): son el 26% de esta tabla con un pronóstico parcial de sus funciones
-
Empleados contables y administrativos (417.000 puestos): suponen el 21%, es el que presenta el mayor índice de exposición a la IA, pero su destrucción en cifras absolutas es menor que la de los científicos por tener un volumen total de trabajadores inferior
-
Directores y gerentes (150.000 empleos): abarcan el 8%, la magnitud de la sustitución es más contenida porque representan un menor porcentaje del empleo total en España
Las labores realizadas por estos profesionales podrían ser asumibles por la inteligencia artificial, pero en la práctica esto se traduciría en la reorganización de las funciones dentro de los puestos que permanezcan, una menor contratación para cubrir sustituciones y la reducción progresiva de plantillas a la hora de renovar contratos.
Cómo afecta a las PYMES
La IA representa un importante riesgo de pérdida de competitividad para las PYMES si no se integran al mismo ritmo, tal y como recoge Funcas. Dado que las pequeñas y medianas sociedades conforman el 99,8% del tejido empresarial español y generan aproximadamente el 70% del empleo privado, si permanecen rezagadas tendrían consecuencias directas en la economía general.
Para ello, las comunidades autónomas y el Gobierno deben desplegar políticas públicas que ayuden a la digitalización. España se sitúa en una posición de exposición media-alta en adopción de IA respecto a la OCDE (27,4% frente al 26% de media) cuenta con un riesgo real de automatización significativamente inferior a la media (5,9% frente al 12%).
«Esta diferencia, atribuida a la estructura ocupacional española y al mayor peso de las tareas interpersonales y físicas, no debe interpretarse como inmunidad al desplazamiento laboral, sino como un factor que puede moderar su ritmo», explica el documento.
El estudio propone actuar principalmente en dos grandes frentes para paliar los efectos negativos de esta transición tecnológica. Propone diseñar políticas orientadas específicamente a las ocupaciones con mayor riesgo de sustitución y facilitar a las PYMES herramientas de bajo coste y brindarles asistencia en la gestión del cambio organizativo.
